Una etiqueta de fuente no cuenta toda la historia
Saber que un contacto llegó de la web no identifica qué página completó ni qué acción publicitaria lo llevó allí. Para analizar ese recorrido conviene conservar datos separados y comprobables.
La URL real y los parámetros disponibles
La integración web trabajada conserva la página de envío y la atribución disponible. El enlace de origen debe abrir el sitio real, no una ruta interna construida a partir del nombre de una fuente.
No inventar datos que nunca se recibieron
Si el visitante no traía UTM o la implementación las descartó, no se puede reconstruir la atribución por suposición. El control comienza en el sitio y continúa hasta la oportunidad.
Una prueba pequeña antes de una campaña
Recorre la página con parámetros de ejemplo, realiza una prueba autorizada y compara el registro. Verifica cada web por separado: que una integración esté conectada no certifica las demás.